Click AQUI para visitar nuestro canal en Youtube
Los Nocheros hicieron bailar a todos en Carmen de Patagones
| Administración del Sitio - Festivales de verano 2012 |
Fuente: La Nueva
Con una puesta en escena impecable, el grupo Los Nocheros brindó en Carmen de Patagones el que seguramente será el espectáculo más exitoso de esta edición de la II Fiesta de la Soberanía Patagónica. Los salteños no sólo convocaron a más de 10 mil personas, sino que además, durante casi dos horas y con argumentos musicales sólidos, hicieron que el público pasara por casi todos los estados de ánimo posibles. Un lujo que sólo pueden darse pocos artistas.
El cuarteto saltó a escena con Yo soy tu río y, de inmediato, empezaron los aplausos y gritos. Allí estaban ellos, sobre las tablas del escenario, con la clásica propuesta escénica de los últimos años: los cuatro en línea delante de sus músicos, con Kike, Mario y sus guitarras criollas al centro; los cuatro vestidos de negro, elegantes aunque informales, con estilos que iban desde el formal del "Negro" Ehizaguirre hasta el look casi rockero de Alvaro, ambos ubicados sobre los laterales de la formación.
Casi sin respiro, llegaron las chacareras Sólo pa' bailarla y La chacarera del rancho , que dieron pie para que Alvaro Teruel pudiera lucirse y todos, en especial las chicas, aplaudieran y cantaran hasta quedarse afónicas.
La fiesta estaba en marcha, y Mario lo sabía. Por eso tomó el micrófono, agradeció por haber sido convocados a la fiesta y anunció, con picardía en los ojos, que como había sido el Día Internacional de la Mujer iban a sortear a los integrantes del grupo.
"Primero sorteamos al Negro Rubén --lanzó, y los gritos de las chicas presentes hicieron estremecer el escenario--, luego al Kike y al Alvaro. En todos los casos, voy con el que salga sorteado..."
Tras las bromas, llegaron la zamba Camino al Tilián , para el lucimiento de la enorme voz de Ehizaguirre, y luego Cosa peligrosa . Fue entonces cuando Kike cambió la guitarra por el charango y el ritmo del recital se aceleró nuevamente con Vuela una lágrima. Alvaro no podía parar de bailar y saltar sobre el escenario.
Más tarde fue el turno de la chacarera Corazón verdugo , de Peteco Carabajal, que sirvió para dejar en claro qué tan importante resulta la voz de Ehizaguirre dentro de la propuesta de Los Nocheros. De inmediato vino Señal de amor , tema que abrió la puerta para ese segmento del show donde los cuatro interpretan sus canciones sentados sobre sillas altas.
El telón de este tramo del espectáculo lo abrió una estupenda versión del tema romántico Procuro olvidarte , seguido de la zamba Balderrama y la chacarera Boquita de luna.
Luego, casi sin pausa aunque con una naturalidad sorprendente, volvió a acelerarse el ritmo del show con una versión potente y muy pegadiza del hit Déjame que me vaya, seguida nada menos que del exitoso Entre la tierra y el cielo . El logrado contraste de ritmos y la magnífica interpretación del "Negro" Ehizaguirre del segundo tema terminaron de enamorar al público.
Más tarde fue el turno del romántico No saber de ti y Canción del adiós , para luego volver a bailar y saltar, con pañuelos al viento, al ritmo de Entre a mi pago sin golpear , seguido de La yapa y Dale negrita. Todo era euforia arriba y abajo del escenario.
Después llegaron Fue y La cerrillana , que marcaron el final de la primera parte del recital. Los músicos saludaron, pero nadie los quería dejar ir.
Tras escuchar el ruego de bises que llegaba desde todos los rincones de la plaza 7 de Marzo, Los Nocheros volvieron con Soy como soy, Tu naturaleza, Te vas --durante el cual las manos de todos quedaron coloradas de tanto aplaudir-- y Canto nochero . ¿Faltaba más euforia, más ritmo? No, pero los salteños insistieron con una soberbia versión de El humahuaqueño, el quebradeño.
A esa altura, el recital había llegado a su punto máximo de efervescencia, algo que notó Kike Teruel; fue entonces que el jefe artístico del grupo dio la voz de seguir un poco más y hacer un segundo bis. Así llegaron Roja boca y Las moras , para el delirio de los presentes. Era casi medianoche pero, si Los Nocheros hubieran querido cantar por dos o tres horas más, nadie se habría movido un centímetro de su lugar. Para el lamento de todos, los salteños dijeron adiós.
Actualizado (Martes, 13 de Marzo de 2012 11:17)






























